La línea recta es una historia urbana. Noelia aún no ha cumplido los treinta años. Vive en un barrio periférico de Barcelona donde, de noche, trabaja en una gasolinera y de día reparte publicidad por los portales. No tiene tiempo libre, así que decide dejar su trabajo nocturno. Abandona la casa que comparte con Rosa. No busca ni tiene amigos, es un personaje anónimo, una más entre los miles de jóvenes de una gran ciudad. A su alrededor, Rosa, Lucas, Nico y el jefe, cada uno con sus pequeños conflictos, sus pequeñas ilusiones, luchando por sobrevivir día a día.