Dicen que la adolescencia es una etapa de descubrimientos, pero para Ramón, como para la mayoría, fue un momento de confusión: el futuro, los estudios, el sexo., los cambios hormales, el choque generacional... ningún adulto de hoy saldría mínimamente cuerdo de los cambios que de la noche a la mañana le caen a un chico al borde de los trece años en la Sevilla de 1976.