A menudo se habla de la creatividad y de la posibilidad de una industria cinematográfica atendiendo a los nuevos directores y directoras que consiguen entrar en el espacio normalizado de la producción de largometraje de ficción. Este es un criterio que mide las posibilidades de riesgo de las productoras, el compromiso de las institutciones para proteger `su`cine y la aceptación por parte del público natural de las nuevas propuestas para pensar su cultura.